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quinta-feira, 12 de setembro de 2013

PRINCÍPIA Editora Ldª 
 publica as Actas do Congresso Internacional 
dos 500 anos da Regra da OIC
No passado domingo, dia 1 de Setembro, foi apresentado no Centro Cultural de Campo Maior o livro “Santa Beatriz da Silva - Uma Estrela para Novos Rumos”, com as actas do Congresso Internacional comemorativo dos 500 anos da aprovação da Regra dada pelo Papa Júlio II à Ordem da Imaculada Conceição, realizado em Fátima de 14 a 16 de Outubro de 2011, com coordenação de D. José Francisco Sanches Alves (arcebispo de Évora) e de José Eduardo Franco.

As actas publicadas pela PRINCÍPIA Editora Ldª, conta 646 páginas.

O Livro pode ser adquirido no Mosteiro Concepcionista ou na Casa-Museu de Santa Beatriz em Campo Maior, na PRINCÍPIA Editora Ldª ou nas livrarias por todo o país.


segunda-feira, 12 de março de 2012

Mosteiro de Santa Maria do Socorro
de Sevilha
Fundado em 1522, por Juana Ayala em casas já existentes perto da Igreja de São Marcos.


sexta-feira, 9 de dezembro de 2011

"Adviento - Inmaculada"

Carta del Asistente «Pro-Monialibus»
Fr. Joaquín Domínguez Serna ofm

A la atención de la Madre presidenta

y de las hermanas de la Federación Bética,
Santa María de Guadalupe,
de la Orden de la Inmaculada Concepción.



Mis muy queridas hermanas: Paz y bien en el Señor y en su Madre Inmaculada.
Al acercarse la Solemnidad de la Virgen Inmaculada, como es ya una costumbre, me quiero hacer presente nuevamente entre vosotras con el fin de desearos toda felicidad y paz en estos días tan especiales en los Monasterios de la Concepción y para la Iglesia al mismo tiempo que trasmitiros, en la medida de mis posibilidades, todo el impulso y ánimo de parte de Dios para que mantengáis viva y con firmeza la llama de la fe y el ardor de la fidelidad.
1. Adviento

Al empezar el tiempo de Adviento volvemos a caer en la cuenta de que Dios viene, que sigue viniendo, que se acerca y cumple la promesa de revelarnos cuál es su nombre y también cuál es su verdadero designio. La Iglesia quiere que meditemos en este misterio que acorta la lejanía y que mata el mal de ausencia. Es Dios, el mismo Dios, el que decide acercarse, estar presente… y tocar nuestra realidad, nuestra indigencia, nuestras pocas posibilidades…
A partir del anuncio de las promesas todo empieza a cambiar, ya se anuncia que las frustrantes tinieblas no van a tener siempre razón, que la cerrazón de los corazones no tienen la última palabra, que la naturaleza y la humanidad que giran sobre sí mismas no tienen futuro. Ahora se advierte que Dios ha decidido venir al encuentro de la humanidad y de cada hombre en su limitación, en su fragilidad y en su poquedad. Pero ahí justamente contemplamos el inconcebible misterio de la Encarnación del Verbo. Y a partir de ese momento hemos empezado el tiempo de Dios, el tiempo futuro, el tiempo nuevo.
Además, este tiempo nuevo viene lleno de misterios y de paradojas, tales como el silencio, la noche, el mensaje velado y una promesa desconcertante que llena de esperanza a todos los hombres de la tierra: “para Dios no hay nada imposible”.
Este anuncio nos llena de consuelo y alegría, pero también nos abre más y más al expectante lenguaje de la fe: “dichosa tú, María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”.
En este tiempo de muchas incertidumbres, la fe, nuestra fe en Dios que ha enviado a su Hijo Jesús, es nuestro verdadero tesoro escondido, nuestra verdadera perla. Aun a pesar de los muchos signos que nos hablan de desencanto, de malestar, de callejones sin salidas, nuestra esperanza se hace verdad en la medida en que nos adentrarnos en la lógica de la fe, basada en la gratitud y en la humildad: “Engrandece mi alma al Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava”. Ahora, al igual que en Belén y en todos los otros Nazaret del mundo somos llamados a anunciar la Gloria de Dios que ha aparecido en la tierra y que se manifiesta en cada hombre y en cada acontecimiento: “El mismo Señor que se nos mostrará entonces lleno de gloria viene ahora a nuestro encuentro en cada hombre y en cada acontecimiento, para que lo recibamos en la fe y por el amor demos testimonio de la esperanza dichosa de su reino” (Prefacio III de Adviento).
2. Inmaculada
En María resplandece la sublime y sorprendente ternura de Dios hacia todo el género humano: en ella la humanidad recobra su antigua belleza, y el plan divino se manifiesta más fuerte que el mal, capaz de ofrecer posibilidades siempre nuevas de vida y de salvación. ¡Qué grandes perspectivas abre el misterio de la Inmaculada!, decía el Beato Juan Pablo II:
• A la mujer de este tiempo, que busca, a veces de manera ardua, su auténtica dignidad, la Toda Hermosa muestra las grandes posibilidades que encierra el genio femenino cuando está impregnado por la gracia.
• A los pequeños y a los jóvenes, que miran con confianza, no exenta de temor, hacia el futuro, María les recuerda que el Señor no defrauda las profundas expectativas de la persona y sale al encuentro de quienes desean construir un mundo más fraterno y solidario.
• A los que se hallan inmersos en el mal y el pecado, pero que sienten la nostalgia del bien, la Inmaculada les señala posibilidades concretas de rescate en la búsqueda sincera de la verdad y en el abandono confiado en las manos del Señor.
• A los que sufren en el cuerpo y en el espíritu, así como a los humillados de la historia, la Virgen les anuncia el Dios de la vida, que invita a sus hijos a la alegría y a la libertad, a pesar de las duras consecuencias del pecado que desfiguran al mundo.
• La Iglesia misma, viendo en la Virgen Inmaculada su comienzo y su modelo, se redescubre como obra de la Iglesia de Dios, llamada a realizar, aun en medio de ambigüedades y las tentaciones del mundo, la sublime vocación de «esposa de Cristo llena de juventud y de limpia hermosura» (Prefacio de la Inmaculada).
En el clima del Adviento, tiempo de ferviente espera de la Navidad, esta solemnidad nos recuerda que también nosotros estamos llamados a ser «santos e inmaculados» (Ef 1, 4), (cf. Juan Pablo II, Angelus en la Solemnidad de la Inmaculada, 1995).
3. Vocación concepcionista

Ha terminado este año jubilar, tan lleno de bellos y abundantes frutos. Han sido numerosas las iniciativas generales, de la Orden y de los Monasterios a través de las cuales hemos celebrado los 500 años de la aprobación Regla. Sería también un bello fruto desear tener suficiente silencio y estudio para asimilar cuanto de bueno y generoso nos ha concedido el Señor durante este año: gratias agimus tibi (¡Te damos gracias, Señor!). Toca ahora, pues, ese tiempo en donde esparcida la semilla, en lo oculto de la tierra, resurja el fruto y una abundante cosecha. Así se lo pedimos a la Madre Inmaculada y a su fiel hija Beatriz.
Que el Dios Fiel y lleno de ternura que se nos manifestó en el Niño envuelto en pañales en Belén, acompañado de su buena Madre, la Virgen Inmaculada, os conceda una feliz jornada de la Concepción y os bendiga siempre.
1 de diciembre de 2011

quinta-feira, 8 de dezembro de 2011

AVÉ MARIA PURÍSSIMA

A TODAS LAS HERMANAS

DE LA CONFEDERACION
SANTA BEATRIZ DE SILVA


Queridas Hermanas.
Me acerco por primera vez a vosotras, como Coordinadora de la Confederación en este marco del Adviento y nuestra Madre Inmaculada. Y lo hago con cierto “temor y temblor” por este servicio que se me ha confiado. Pero también con mi confianza puesta en el Señor y en vosotras que me ayudaréis con vuestra oración y colaboración.
Somos una familia que ha ido creciendo en estos años donde, juntas, hemos hecho un camino y hemos compartido formación, celebraciones etc. y esto ha hecho que nos conozcamos y nos queramos como hermanas, compartiendo un precioso Carisma en la Iglesia. Todo ello es motivo para sentirme apoyada y arropada por todas vosotras, especialmente por las que he podido conocer personalmente y relacionarme más de cerca. Y quiero dar mi agradecimiento especial, en nombre de toda la Confederación, a nuestra Hermana Maria de la Cruz Alonso, por su entrega incondicional a la Orden y por su interés por la formación en la que todas hemos salido enriquecidas.
Creo, sin duda, que este servicio lo tenemos que hacer entre todas, pues somos miembros de un mismo Cuerpo y compartimos una misma espiritualidad. Y es esto es lo que sin cesar nos está pidiendo la Iglesia, vivir y trabajar en COMUNIÓN; y es lo que el mundo necesita ver en nosotras: nuestra comunión.
Comenzamos el Tiempo fuerte de Adviento, tiempo de espera y esperanza, tiempo para una mirada contemplativa honda, acogedora, como lo hizo María, quien nos enseña a mirar y a esperar… pero sobre todo nos enseña a acoger la Vida para hacerla presente en nuestro hoy, y nos dice cómo tiene que ser nuestro “mirar”, a la manera de Dios: amándolo, compadeciéndose, involucrándose… María nos lleva de la mano y nos conduce a vivir sus actitudes, su confianza, su fiat siempre renovado en cada una de nosotras, porque eso tiene que ser una concepcionista, una prolongación del Sí de María, una presencia del Dios de la Vida, y aprender de ella lo que nos dicen nuestras Constituciones: “En existencia humilde y en actitud permanente de fe, María responde al amor infinito de Dios con su Fiat”. (CC GG. 10).
La Solemnidad de la Inmaculada Concepción nos lleva a contemplar de nuevo a María como nos la presenta la Regla nº 6: “Hecha tálamo celeste y singular del Rey Eterno”. María Inmaculada, la Tota Pulchra, espejo radiante donde nos miramos cada una, para ser cada vez más esa imagen y ese proyecto que Dios ha soñado para nosotras.
Adviento e Inmaculada, están muy unidos, y desde aquí se nos invita a nacer de nuevo, a vivir una nueva esperanza…”Brotará un renuevo y de su raíz florecerá un vástago” (Is 11,1). María nos trae a Jesús, el Salvador y con Él se iluminan todas las sombras y se llena de sentido y de gozo nuestra vida.
Queridas hermanas, vivamos este momento nuestro de la historia, como hora de gracia, sintiéndonos pertenencia unas de otras como Iglesia, como Orden, y con una misión concreta recibida del Señor. Recordamos las palabras que nos dijo en Toledo el Ministro General: “Vuestra contemplación es misión, vuestra existencia vivida en amor, fidelidad y alegría será misionera” (II Congreso internacional, mayo2011).
Que nuestra Santa Madre Beatriz nos ayude a vivir desde este espíritu y compromiso, y nos enseñe a acoger el don recibido como ella lo supo acoger y hacer fructificar.
Feliz día de la Inmaculada para todas y una felicitación a las que lleváis los bonitos nombres de Inmaculada, Concepción, Purísima…
Un abrazo grande y fraterno para todas y la súplica de una oración por esta hermana vuestra. Sé que cuento con ella. Por tanto ¡GRACIAS DE CORAZÓN!
Madre Maria Celina Arranz oic
Coordinadora de la Confederación Sta. Beatriz de Silva
Peñaranda de Duero, 25 de noviembre de 2011

terça-feira, 6 de dezembro de 2011

Carta de la Madre Presidenta
en la solemnidad de la Inmaculada

A TODAS LAS HERMANAS
DE LA FEDERACIÓN SANTA MARIA DE GUADALUPE


María Inmaculada
Reina y Madre
de la Orden de la Inmaculada Concepción


Mis queridas hermanas: al acercarse la gran fiesta de nuestra Madre Inmaculada, quiero estar cerca de vosotras y que mi presencia sea punto de encuentro y comunión. Os tengo cada día y en cada momento muy presentes dentro de mí y aunque sea en la forma sencilla de una carta, con ella va todo mi corazón y mi cariño.
Quisiera compartir algunas consideraciones sobre el misterio que inspira nuestra existencia y vocación.
En la significación del misterio de la Concepción Inmaculada de María está la iniciativa de Dios que tiene soberanía en la vida del hombre. Pero también hay otro misterio, la libertad del hombre que Dios nos ha regalado y que podemos utilizarla para construir el Reino o para demolerlo. Ya tomemos un camino u otro, Dios nos sostiene con su misericordia.
La Inmaculada toca lo más profundo de nuestro ser para dar una respuesta a Dios desde la libertad, tal y como ella lo hizo cuando el ángel le planteó el plan que Dios, desde toda la eternidad, había pensado para ella.
María es la perfecta redimida por Dios y ella la perfecta disponible al proyecto de Dios sobre el hombre. María, es la mujer más cercana a Dios, la más cercana a la divinidad. Las hermanas Concepcionistas vamos a la zaga de María. Si queremos vivir nuestro don vocacional, hemos de tener cariño de hijas para imitar a la Madre, copiar en lo más posible sus actitudes de vida y de entrega para servir al Hijo. No olvidemos que estamos en la Iglesia para el servicio, la contemplación y la celebración activa del misterio de María Inmaculada. (Cf CC.GG 9)
“En existencia humilde y en actitud permanente de fe, María responde al amor infinito de Dios con su Fiat engendrando al Hijo de Dios y convirtiéndose en cauce de salvación para todo el género humano”. (CC.GG.10)
Nosotras, hermanas Concepcionistas, estamos llamadas a vivir estas realidades y estar abiertas al Espíritu como María, con generosidad a las iniciativas del Padre sobre nuestras vidas, para ser de este modo, prolongación activa de la historia de la salvación para toda la Iglesia.
Nuestra vida de silencio y escucha de la Palabra ha de ser cuidada y mimada en nuestras comunidades. Es ese silencio habitado que nos hace disfrutar en lo profundo de nuestro corazón, del deseo, ilusión y necesidad de donación que el Espíritu deposita dentro de nosotras cada día, cuando el Cuerpo y la Sangre de Cristo Redentor se funde con nuestra débil pero entregada y generosa realidad.
Es importante la escucha atenta de la Palabra, el deseo profundo de identificarnos con el mensaje que nos trasmite, estar cada día más atentas a la llamada del Maestro interior, leer los acontecimientos con los ojos y los sentimientos de Jesucristo, desde una fe profunda y confiada, creyendo en él y siguiendo su Evangelio. Todo ello conlleva despojo, renuncia a nuestros intereses, educar a ese pequeño yo que nos quiere dominar siempre alegando derechos y que solo, en contadas ocasiones, nos susurra deberes.
Se me ocurre pensar en las “capas de cebolla” que se nos han ido adhiriendo con el paso del tiempo y para deshacernos de ellas nos pican los ojos y las vamos dejando y acumulando cada vez más. Creo que es necesario despojarse con paciencia, y volver a estar desnudas delante de Dios, volver a ese primer amor inicial donde todo es frescura y donación generosa.
Hermanas, os deseo para estos días una vivencia intensa y reflejada en las hermanas, del Misterio de la Inmaculada Concepción. Que ella, como buena Madre, nos enseñe a caminar por este “divino camino” que su Hijo nos ha regalado y en el que sólo podemos ser felices, cuando seguimos sus pasos, cuando miramos con sus ojos, cuando derrochamos misericordia con las hermanas.
Muchas felicidades para este día grande y hermoso.
Madre Maria de la Cruz Alonso Paniagua oic

quarta-feira, 24 de agosto de 2011

"Mostrem-se verdadeiras imitadoras
da humildade e mansidão de Nosso Redentor
e da sua Mãe Dulcíssima..."
Regra OIC do Papa Júlio II, 44

terça-feira, 23 de agosto de 2011

"...deverão levar a Mãe de Deus,
entronizada nos seus corações,
como exemplo de vida,
para imitar a sua conduta inocentíssima..."
Regra OIC do Papa Júlio II, 7

quinta-feira, 14 de julho de 2011

Novena a Santa Beatriz da Silva
Autor:
ISBN: 978-989-673-182-3
Nº Páginas: 48
Formato: 8,5x0,4x12
Peso: 40 gr.
Edição:
Preço: 2Eur.

Descrição:
Santa Beatriz da Silva nasceu em Campo Maior, cerca de 1437. Em 1447, D. Isabel, filha da Infanta Isabel, casa-se com D. João II, rei de Castela e Leão, e Beatriz da Silva segue como sua donzela. Em poucos anos é considerada uma das mais belas e formosas donzelas da corte castelhana, recebendo muitos pedidos de casamento, que recusa, fazendo voto de virgindade. A rainha começa a sentir ciúmes de Beatriz e encerra-a num cofre. Por volta de 1451, Beatriz sai do Paço Real e entra no Mosteiro de S. Domingos, como secular. Em 1484, com a ajuda da rainha Isabel, a católica, funda a Ordem da Imaculada Conceição, aprovada, em 1489, pelo papa Inocêncio VIII, que se dedica à contemplação, ao serviço e veneração da Virgem Maria no mistério da sua Imaculada Conceição. Santa Beatriz faleceu a 9 de Agosto de 1492. A sua beatificação deu-se em 26 de Julho de 1926 e a sua canonização em 3 de Outubro de 1976.

Paulinas Editora
Rua Francisco Salgado Zenha, Nº 11
2685-332 Prior Velho
Tel. 219 405 645 | Fax 219 405 649 | editora@paulinas.pt

terça-feira, 10 de maio de 2011

ESPIRITUALIDAD DE LA REGLA CONCEPCIONISTA
TRES GRANDES FIGURAS
GASPAR CALVO MORALEJO, OFM
Conferencia en la Casa Madre de la Orden,
el 18 de febrero de 2011

CONCLUSIÓN
Al recordar los nombres gloriosos de estas tres concepcionistas, como tres cimas radiantes de la espiritualidad concepcionista, alimentada en la regla cuyo quinto centenario de su aprobación se celebra, hay que recordar también los nombres de Juana de San Miguel, Catalina Calderón, Sor Inés de S. Pablo, fundadora de la Esclavitud Mariana, Sor María de S. Pablo, Sor María de Ayala, la mejicana Sor María de Jesús, la Madre Mariana de Jesús Torres de Ecuador, la portuguesa Custodia de María, la mártir brasileña Juana Angélica, Sor Teresa de Jesús Romero, Filomena del Patrocinio, las dos mártires de El Pardo, las dos de Escalona, y las diez de Madrid, la M. María Alberdi…. Son la florida corona de gloria de rosas y estrellas que en este V Centenario de la aprobación de la Regla concepcionista embellece la orden de la Concepción Inmaculada fundada por la Santa Madre Beatriz de Silva. Gloria y honor a la Madre Inmaculada por la santidad de sus hijas.

domingo, 8 de maio de 2011

(continuação)
ESPIRITUALIDAD DE LA REGLA CONCEPCIONISTA
TRES GRANDES FIGURAS
GASPAR CALVO MORALEJO, OFM
Conferencia en la Casa Madre de la Orden,
el 18 de febrero de 2011

SOR MARÍA DE JESÚS
Como una muestra de la reverencia fervorosa con la que el evangelista Juan servía atento a la Virgen Santa, que el Señor desde la cruz le había entregado por Madre, la concepcionista de Agreda SOR MARÍA DE JESÚS, (1602–1665) afirma fue el Santo Evangelista quien, en ocasiones diversas, denominaba a la Virgen con el nombre de María de Jesús; porque conoció que en el alma santísima de nuestra gran Señora hacían dulcísimo consonancia estas palabras cuando las oía. (n.1083m p,866). Su Corazón de Madre se estremecía de gozo y rebosaba dulzura al recordar su nombre unido con el de su Hijo.
Y pensando en esa dulzura que la bendita Madre experimenta oyendo los dos nombres como uno solo, nuestra concepcionista quiso llamarse también María de Jesús, para de esta forma manifestar su deseo de alabar con júbilo al Señor, porque sin poderlo merecer, me llamó a la luz de la santa Iglesia y fe y a la vocación de la religión que profeso debajo de este mismo nombre (MCD p. 866) de María.
También nosotros, y particularmente la concepcionista, al pronunciar el nombre de Sor María de Jesús de Agreda, tenemos que hacer nuestro el júbilo agradecido de su corazón por el don de la fe que hemos recibido y por la vocación religiosa que profesamos. Al mismo tiempo, se transforma en una acción de gracias particular por habernos dado en nuestra concepcionista la maestra fiel y singular que nos da a conocer en su MÍSTICA CIUDAD DE DIOS la vida de la Virgen, Nuestra Señora,el camino para nuestra santificación, ya que Sor Marías de Jesús es su “cronista”, en sentir del P. Ximénez Samaniego, su biógrafo.
Dice Sor María: Desde el punto que tuvo ser María santísima, fue su alma llena y como bañada de una nueva participación de la divinidad, nunca vista ni concedida a otra criatura, porque ella sola era la clarísima aurora que participaba de los mismos resplandores del sol Cristo, hombre y Dios verdadero, que de ella había de nacer. Y esta divina luz y claridad fue creciendo hasta llegar al supremo estado que tuvo, asentada a la diestra de su Hijo unigénito en el mismo trono de la beatísima Trinidad y vestida de variedad de todos los dones, gracias, virtudes, méritos y gloria sobre todas las criaturas (26, p.1136) Hijo y Madre tenían una misma claridad en un grado distinto.
No se igualaba con ella la claridad de todos los bienaventurados. María es la Mística Ciudad de Dios, esplendorosa y radiante, testigo del Evangelio de su Hijo que, lleva grabado en su Corazón, y, por eso, la verdadera arca del Testamento.
Sor María de Jesús ha sido un regalo que el Señor hizo a su Iglesia. La escogió, en su bondad, para hacerla “cronista” de la Virgen Madre de Dios. Para eso el Espíritu Santo la ilumina con una clarísima inteligencia y gracias singulares, para que percibiese y delinease la vida y excelencia de la que es Madre del Criador y Reina de lo criado (SAMAN.p.320), como nos deja escrita en su MCD. Enriquece a nuestra contemplativa con un singular conocimiento de la Sagrada Escritura, que entiende con una singular exégesis “in Spiritu” con que la ilumina. Graba en el Corazón de la Virgen Madre la imagen de Cristo y su Evangelio, para que fielmente lo transmita como Mujer Evangélica, haciéndola Madre y Maestra de su Iglesia. Y a Sor María de Jesús la hizo su discípula predilecta, dándole un cúmulo de virtudes para hacerla una SEGUNDA MARÍA, para bien de la Iglesia. La abundancia de las gracias, que le concede, y la enseñanza divina, hace que, al ser la cronista de la bendita Madre cuya vida nos transmite, primero escribiéndola en mi corazón y grabando en mi espíritu su doctrina (MCD. ns.15ss) después la manifestase en la ejemplaridad de su vida de concepcionista.
Por el don de la inteligencia profunda de los misterios divinos y de las Sagradas Escrituras que el Señor le comunicó y la ciencia alta y admirable que le infundió, (Samaniego, 357) pudo escribir su MISTICA CIUDAD DE DIOS, la primera mariología narrativa en lengua popular y la más editada de su siglo, superando a otros grandes maestros, haciendo de la Sagrada Escritura una exégesis in Spiritu, como pocas veces se ha visto en los grandes maestros. Es, a la vez, el mejor y más amplio comentario de la regla concepcionista, para aprender a imitar con entusiasmo fervoroso el ejemplo de la Vida de la Virgen Nuestra Madre, que en sus páginas se ofrece.
Promovió Sor María de Jesús con su Mística Ciudad de Dios el culto y devoción a la Inmaculada con extraordinaria firmeza. Al proclamarse esclava de la Virgen y proponer el culto de imitación a la bendita Madre como la mejor manera de hacer realidad en la vida del cristiano la imitación y seguimiento de Cristo, abría caminos de Evangelio para todos los creyentes. Proclamando a María Purísima, Reina, Señora, Maestra y Madre, la reconocía también como Asunta en cuerpo y alma a los cielos, Señora de los Ángeles, Medianera de las gracias, Madre de la Iglesia y del Amor Hermoso.
La fiel observancia de la regla concepcionista era para ella la mejor forma de testimoniar su vida mariana, y por el seguimiento e imitación de la Virgen Madre, poder ir en seguimiento de Cristo Jesús, su Hijo. Para ello le fue dado como modelo y ayuda al Seráfico Padre S. Francisco con el que pudo alcanzar la meta del eterno abrazo con el Dios Trinidad Santa, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es este el itinerario que la religiosa concepcionista tiene que seguir en la profesión de su regla, para no quedarse como un tronco inerte, tan sólo con la exterioridad de su hábito concepcionista, pero privada de la savia de su vida espiritual y mariana. Debe aspirar siempre a transmitir con su ejemplo las lecciones de santidad que la MCD ofrece para ser las verdaderas discípulas y seguidoras de la M. Beatriz, testimonio vivo de fidelidad a su regla, la forma de vida mariana que han prometido seguir en su profesión religiosa.
La riqueza de la extraordinaria doctrina mariológica, que Sor María de Jesús ofrece, haciendo de su MCD como el manual explicativo de la regla concepcionista; la sólida enseñanza de su magisterio, que confirma la ejemplaridad de su vida santa; la fidelidad con que transmite la constante lección de vida mariana, le han merecido en nuestro tiempo, ser conocida con el distintivo de iluminada precursora del Concilio Vaticano II, en el que la Iglesia promueve, precisamente la enseñanza y devoción de la vida mariana, como centro distintivo de la verdadera vida del cristiano. A pesar de todo ello, no ha sido posible todavía, sin embargo, se retire lo que, desde hace siglos, entorpece el desarrollo del proceso de su causa de beatificación, La esperanza fundada de que se consiga, se espera se haga pronto, sin duda, realidad gozosa.
Sor MARÍA DE JESÚS, la concepcionista insigne, la singular maestra de contemplativos y mística mariana, fue misterioso apóstol de la evangelización del Nuevo Mundo, en tierras mejicanas, y es gloria singular de nuestra patria.
(continua)

sábado, 7 de maio de 2011

(continuação)
ESPIRITUALIDAD DE LA REGLA CONCEPCIONISTA
TRES GRANDES FIGURAS
GASPAR CALVO MORALEJO, OFM
Conferencia en la Casa Madre de la Orden,
el 18 de febrero de 2011

LA ESPIRITUALIDAD CONCEPCIONISTA
Aquella espiritualidad concepcionista que la M. Beatriz vive, y que en la regla ahora aprobada se contiene como norma de vida para sus hijas y seguidoras, reconoce su vinculación con la espiritualidad franciscana que forma parte del propio carisma concepcionista. Es una de sus fuentes propias de la que brota esta espiritualidad, como expresamente se manifiesta en la regla en pasajes diversos.
Hasta entonces se venía reconociendo la vida religiosa, forma de vida cristiana, como una consagración al servicio de Dios en el seguimiento de Cristo, mediante la llamada vida evangélica, por la profesión de los tres votos. No se había manifestado expresamente en ella el recuerdo o referencia a la Virgen, tomándola como perfecto modelo de vida cristiana y de la vida consagrada. En la antigua regla monástica de S. Leandro para las vírgenes, que se consagran a Cristo, su divino Esposo, se recuerda a María, la Madre del Señor, como la que es la Madre y Cabeza de las vírgenes, que a todas precede en el seguimiento del Divino Esposo. Ella es, por eso, la cima y modelo de la virginidad, Madre de incorrupción, por lo que es modelo y guía de las vírgenes.
Por eso, el recuerdo de María, siempre ha estado presente en la vida religiosa.
La espiritualidad cristocéntrico-mariana que el Santo de Asís promueve en la Iglesia con su espiritualidad evangélica, se hace en la vida religiosa imitación y seguimiento de Cristo Jesús y de su pobrecilla Madre, como recuerda en ocasiones diversas. Baste citar lo que le dice a Santa Clara y que se recoge en su regla, aprobada por el papa Inocencio IV el 16 de septiembre de 1252. Son, precisamente, las palabras que le escribe Francisco recordándole: yo, el hermano Francisco, el pequeñuelo, quiero seguir la vida y pobreza del altísimo Señor nuestro Jesucristo y de su santísima Madre, y perseverar en ella hasta el fin.
Estas expresiones se encuentran en las últimas palabras que les escribe Francisco como su testamento para que no las olviden. Y el papa, al estar incluidas en el capitulo sexto de la regla de Santa Clara, igualmente las hace suyas al aprobar aquella forma de vida, como expresión del afecto con el que aprueba sus aspiraciones y deseos manifestados en la Regla. Y las invita a seguir su ejemplo. Tal vez por ello, en el texto que el mismo Papa les había dado años antes, en 1247, aparezca también este recuerdo de Cristo Jesús y de su Madre en la fórmula de la profesión que pronuncian al emitir sus votos: Yo, prometo a Dios y a la bienaventurada siempre Virgen María.
Así la enseñanza de Francisco pasa a incluirse en la misma fórmula de la profesión religiosa.
Esta espiritualidad franciscana la siguen, naturalmente, las concepcionistas de la M. Beatriz. La han hecho propia por la relación espiritual que tienen con los hijos de Francisco y las han hecho suyas profesando la regla clarisa. No es de extrañar se haga presente desde los primeros pasos de su vida monástica, asistidas como están por los frailes menores, como la historia recuerda.
Ya en la primera petición que la M. Beatriz y la Reina Isabel hacen a Roma para fundar un monasterio en honor de la Concepción Purísima de Maria, hacen presente su deseo de vivir sometidas a una regla, en la que sirviesen al Altísimo y a la Bienaventurada Virgen María. Este pensamiento sanfranciscano la fundadora de las concepcionistas lo había hecho suyo. Y en esa espiritualidad centrada en el servicio de Cristo Jesús y de María, había ido madurando su carisma fundacional en el que resplandece particularmente el aspecto mariano. Será el clima fervoroso que en Santa Fe vivan desde el primer momento Beatriz y sus seguidoras. No debe sorprender, por eso, que al redactar la regla, años más tarde, a petición de las primeras concepcionistas, el P. Quiñones, teniendo presente lo que en la bula Inter Universa se dice, explicite este deseo que desarrolla precisamente en la regla propia de las concepcionistas, como
expresión de su carisma. Por lo que, en el momento solemne de emitir la fórmula de la profesión, se expresa con estas palabras: "Yo, NN por amor y servicio de Nuestro Señor y de la Inmaculada Concepción de su Madre, ofrezco y prometo a Dios..." (Reg.c-2)
Para seguir con fidelidad los pasos del Señor, en su vida mortal, como el Evangelio refiere, hay que seguir también las pisadas de su bendita Madre, María. Ella es la Mujer evangélica. Y para poder asemejarse al Hijo, parecerse a su Madre será el modo mejor de conseguirlo. Esto se lo recordará en todo momento a la concepcionista al hábito, blanco y azul, símbolo gozoso de la Concepción Inmaculada de María y las dos imágenes o representaciones de la Purísima, una sobre su corazón, en el escapulario, y fijada la otra sobre el nanto azul celeste. Porque el corazón de la concepcionista, tiene que parecerse y reflejar la imagen de la Madre de su Señor, para que Ella ponga su morada en el corazón de cada una de las profesas.
Por lo que, La vida de identificación con María deberá ser para sus hijas ”la primera piedra fundamental del místico templo”, que el Señor se propone levantar en sus almas, recuerda el artículo tercero de las Constituciones. Y el artículo noveno proseguirá con estas aleccionadoras palabras: La Virgen Inmaculada es el ejemplo más sublime y maravilloso de vida contemplativa en sus más altas expresiones, constituida, como fue, desde su creación en “tálamo celeste y singular del Rey eterno” según declara la regla, viniendo a ser receptáculo incomparable de las más elevadas comunicaciones divinas, según la describe la M. Agreda y “sagrario viviente del Espíritu Santo”.
Y estando la religiosa concepcionista mirando a la Madre bendita con el espíritu siempre atento a la contemplación admirativa de los misterios de su Hijo, como una especie de “rosario viviente”, según la expresión de la M. Sorazu, constituyen estas palabras un breve anticipo de lo que diremos de estas dos modelos fidelísimos en la observancia de la regla, verdaderos testimonios de las mejores concepcionistas.
Por lo que el ingreso en esta orden supone una oblación personal que se ofrece a nuestro Redentor, y a su gloriosa Madre, entregándose a El como hostia viva en alma y cuerpo, enseña la Regla, (c-2, n.2)
Es oportuno recordar también con Pablo VI que María es la primera y más perfecta discípula de Cristo (Mc. 35) Y maestra espiritual para cada uno de los cristianos; por lo que debemos fijarnos en María, para, como ella, hacer de la propia vida un culto a Dios y de su culto un compromiso de vida (Mc.21). Son estas palabras una síntesis acabada y perfecta de la vida de la concepcionista.
(continua)

sexta-feira, 10 de dezembro de 2010

Entrevista a Madre Maria Teresa dos Anjos, Abadessa do Mosteiro da Imaculada Conceição de Campo Maior.
Apesar dos cinco séculos de história,
esta forma de vida mantém-se
jovem, vigorosa e fecunda”

A Ordem da Imaculada Conceição comemora em 2011 os 500 anos de aprovação da sua Regra. A Ordem, fundada por Santa Beatriz da Silva, foi aprovada pelo papa Júlio II, por meio da bula Ad statum Prosperum, de 17 de Setembro de 1511. Actualmente, a Ordem conta com 148 Mosteiros. A maioria deles, 74, encontra-se em Espanha; dois em Portugal, dois na Índia e um na Bélgica. Os restantes distribuem-se por diversos países da América latina. Em plena Solenidade da Imaculada Conceição entrevistámos a Abadessa do Mosteiro de Campo Maior, Madre Maria Teresa dos Anjos que nos manifestou a alegria que representa para a Ordem esta data data jubilar. “São cinco séculos cheios de história, de generosidade, de oração perene, de sentir o Divino e o humano nas mãos para entregá-lo ao Senhor e para dá-lo aos homens, nossos irmãos”, confessa.
“a defesa” - Já entrámos no ano jubilar que comemora os 500 anos de aprovação da Regra da Ordem da Imaculada Conceição (1.9.2011). O que representa para a Comunidade Concepcionista de Campo Maior celebrar esta data?
Madre Maria Teresa dos Anjos - Esta data representa para a Comunidade uma exclamação jubilosa de acção de graças ao Altíssimo pelo carisma concedido à Igreja, inspirado e plantado, pelo Espírito Santo, no coração de Santa Beatriz. Cantamos com Maria o “Magníficat” pela fidelidade de uma multidão de monjas que, ao longo de cinco séculos, mantiveram viva esta forma de vida. São cinco séculos cheios de história, de generosidade, de oração perene, de sentir o Divino e o humano nas mãos para entregá-lo ao Senhor e para dá-lo aos homens, nossos irmãos. Neste percurso de 500 anos, este caminho de radicalidade evangélica, produziu muitos frutos de santidade, são várias as monjas Concepcionistas a caminho dos altares: mártires, místicas, silenciosas, apagadas, humildes, seguindo no seu recolhimento os passos dos nossos dois fortes pilares: Cristo Redentor e a Mãe Santíssima, na sua Imaculada Conceição. Apesar dos cinco séculos de história, esta forma de vida mantém-se jovem, vigorosa e fecunda, com recentes fundações de novos mosteiros na Índia e em vários países da América Latina.
“a defesa” - Que eventos estão já previstos para celebrar a data?
M.T.A. - O programa definitivo será lançado brevemente, podemos vê-lo no site http://www.oic500anos.com. Sabemos que haverá um Congresso Internacional celebrativo nos dias 14, 15, e 16 de Outubro, próximo, em Fátima. Não podemos concretizar mais, ainda que prevendo algum evento especial, em Évora e em Campo Maior, como terra natal da nossa Santa.
“a defesa” - Recentemente, o Vaticano confirmou que o nascimento de Santa Beatriz da Silva foi em Campo Maior. Como receberam esta notícia?
M.T.A. - Com muita alegria, foi uma grande surpresa para toda a comunidade, quando recebemos o documento através do Senhor Arcebispo.
Agradecemos de todo o coração o seu grande interesse, empenho e dedicação que sente, e manifesta de tantas formas, por esta insigne alentejana filha da Arquidiocese Eborense e pela nossa comunidade. Foi um dia de acção de graças que começou logo de manhãzinha, no Louvor Matutino e se prolongou ao longo de todo o dia das mais variadas formas.
Foi um dia de festa, de muita festa. Um sonho que há muito tempo ansiávamos conseguir. A verdade é que pressentíamos que chegaria o dia em que tudo se esclareceria. As suas primeiras companheiras deixaram-nos bem claro que “O que se sabe é que esta senhora nasceu em Campo Maior”. Ninguém melhor que a suas filhas e companheiras da primeira hora nos podiam dar a certeza do lugar do seu nascimento.
É significativo, pensar, como no ano de 1942, um grupo de dez Irmãs espanholas, deixam a sua pátria, o sossego do seu Mosteiro, e seguem a estrela luminosa de Beatriz que as conduz até ao lugar do seu nascimento. Um outro episódio significativo é o pedido que Santa Beatriz faz a uma simples senhora que vivia na casa de Santa Beatriz (assim denominada pelo povo), de que comunicasse ao Pároco, que fosse a Toledo, conhecesse a Ordem da Imaculada Conceição, fizessem uma imagem, e lhe dessem culto. Isto foi cumprido até os nossos dias. Santa Beatriz vela pela sua pátria e pela sua terra. Ela é nossa!
“a defesa” - Actualmente, como é composta a Comunidade Concepcionista de Campo Maior?
M.T.A. - Neste momento a Comunidade é composta por 14 Irmãs entre os 25 e 82 anos, vindas dos vários pontos do país e da vizinha Espanha. Todas nos esforçamos, procurando formar um só corpo e uma só alma, ainda que também como humanas, sintamos as debilidades de todo o ser terreno.
“a defesa” - Nos últimos anos a Comunidade de Campo Maior sofreu uma revitalização com a entrada de várias jovens. É uma Comunidade com futuro?
M.T.A. - Sim. Pela graça do Altíssimo, a Comunidade nestes últimos anos, está a aumentar com novas vocações. Temos um grupo de cinco jovens entre os 25 e 33 anos. Podemos dizer que são jovens muito entregadas pela causa do Reino, deixaram tudo quanto possuíam para possuir “o Todo”, e a partir deste ocultamento silencioso, entregar ao Senhor as suas vidas, as canseiras, sofrimentos, e angústias de toda a humanidade.
Como filhas de Santa Beatriz, sentimo-nos chamadas a saciar a sede que Deus tem do amor da Humanidade, do “nosso” amor, por isso Lhe votamos um amor generoso, voluntário, gozoso, exclusivo e total. Um amor por Deus que é total e radical, porque envolve o corpo, a carne, a inteligência, os afectos… em suma, uma vida que grita: “ para mim, viver é Cristo” (Fl 2, 21).
Pergunta-me se somos uma Comunidade com futuro. Bem, partimos de que o futuro está nas mãos de Deus, mas olhando neste momento para o nosso Mosteiro vê-se uma Comunidade viva, cheia de entusiasmo, de iniciativa, alegria, com desejos de transformar o mundo num oásis de paz e amor cristão.
“a defesa” - Em plena Novena e Solenidade da Imaculada Conceição, que mensagem gostaria de deixar aos cristãos da Arquidiocese de Évora?
M.T.A. - Aos cristãos da nossa Arquidiocese diria que temos uma grande graça e também uma grande responsabilidade. Por um lado, é uma bênção toda a devoção a Nossa Senhora da Conceição, que se bebe na Arquidiocese, com origem no Santuário de Vila Viçosa, que desde há muitos séculos alimenta o amor dos portugueses por Maria. Mas também é uma “gostosa” responsabilidade, pelo que só podemos ser agradecidos e temos que honrar com as nossas vidas o mistério da Virgem Imaculada.
Para quem quer seguir verdadeiramente Cristo hoje, Maria Imaculada aparece como uma luz no meio do caminho, um sinal de que é possível as maravilhas de Deus na vida de cada homem e mulher, se tivermos o coração aberto e disponível como ela. A Solenidade da Imaculada Conceição, no início do Advento, é uma chamada a prepararmo-nos para acolher Jesus como Senhor das nossas vidas.
Termino com a palavra de uma filha de Santa Beatriz, a Serva de Deus Madre Maria dos Anjos Sorazu: “Deus favorece algumas almas inspirando-lhes uma devoção singular, entusiasta e centrada na Santíssima Virgem. Estas almas, impulsionadas pela graça, consagram-se inteiramente à Senhora e identificam-se com ela mediante a prática da vida mariana, que consiste em inspirar-se para tudo na Virgem e fazer tudo em união com Ela. Deus revela à alma mariana a excelência da Virgem, os seus privilégios e as suas virtudes, com maravilhosa claridade e divinos efeitos. A alma sente-se chamada a copiar em si as virtudes da Senhora, os seus sentimentos e aspirações, tudo o que se vê e se sabe d’Ela. Aprende na Virgem a amar a virtude sobre todas as coisas e a aborrecer-se até com as imperfeições mais leves. Numa palavra, aprende a amar tudo o que é bom e adquire energias para o praticar.”

quarta-feira, 8 de dezembro de 2010

É verdade que não se pode pensar numa Concepcionista
sem volver os olhos e o pensamento para Maria Imaculada?
Sim, queridas irmãs,
como monjas a nossa vocação é a procura de Deus
e o Seu encontro,
como Concepcionistas é consegui-lo
imitando as virtudes de Maria,
a sua santidade e o seu amor.
Serva de Deus
madre Mercedes de Jesus oic

quinta-feira, 25 de novembro de 2010


Página Web
da Federação Santa Maria de Guadalupe
a que pertencem os 2 Mosteiros Concepcionistas portugueses (Campo Maior e Viseu)
e os 17 espanhóis da Andaluzia Ocidental, Extremadura e Canárias
já está on line.

http://beticaoic.org/

quinta-feira, 21 de outubro de 2010

...lembrança de Deus...
“A alma está morta quando perde a lembrança de Deus. Todos os seus discernimentos morrem com ela e o interesse pelas coisas celestes já não existe nela. Por isso é necessário ao discípulo de Deus que a lembrança do seu Mestre, Jesus Cristo esteja ancorado na sua alma e que n’Ele pense noite e dia”,
pelo contrário
bela é a oração que imprime na alma uma ideia clara de Deus e isto é dar hospedagem a Deus, ter lembrança d’Ele e o seu Deus instalado em si. Chegamos a ser templo de Deus quando as preocupações terrenas não interrompem a continuidade desta lembrança de Deus".
(cf. AA.VV., “Conformar la mente y el corazón com Jesucristo y su Madre Inmaculada, según la forma de vida de Santa Beatriz - Formación Concepcionista”, Edição da Orden de la Inmaculada Concepción (Confederación de Santa Beatriz), Cuenca, 2010, pg. 463.)
- tradução do Espanhol ao Português da responsabilidade do autor deste blog -

sábado, 16 de outubro de 2010

«Leccio Divina»
“Este é o meu Filho muito amado. Escutai-o.” (Mc 9, 7)
A «Leccio Divina» trata-se de uma leitura que tem a Deus por objecto. São Gregório Magno dirá dela que é “a arte de estudar o coração de Deus”. Trata-se portanto de uma leitura orante que alimenta e conduz ao encontro pessoal com Deus. (cf. AA.VV., “Conformar la mente y el corazón com Jesucristo y su Madre Inmaculada, según la forma de vida de Santa Beatriz - Formación Concepcionista”, Edição da Orden de la Inmaculada Concepción (Confederación de Santa Beatriz), Cuenca, 2010, pg. 464)
O “Verbo de Deus” fez-se «Escritura» antes que se fizesse «Carne» e «Sangue» no seio Virginal de Maria. Assim, o alimento, o “Maná” que dá vida aos que procuram a Deus no Deserto da "Toda Pura" e propiciam Esse encontro, só pode ser a Sagrada Escritura.
A «Leccio Divina» assídua, fomenta sobremaneira a fé dos monges, a sua procura de Deus e o seu encontro com o próprio Deus. Esta excelente prática da vida monástica, na qual se escuta e rumina a Palavra de Deus, é fonte de oração e escola de contemplação, na qual o monge, que se refugia no Deserto do clautro, dialoga de coração a coração com Deus Uno e Trino, cresce na intimidade: “Eu estou à porta e bato: se alguém ouvir a minha voz e abrir a porta, Eu entrarei na sua casa e cearei com ele e ele comigo” (Ap 3, 20) e no conhecimento amoroso do Amado e da Sua Palavra. Não pelo saber e conhecimento intelectual, ainda que seja bom e necessário, mas para amar, pois “Quem não conhece não ama”.
“É a partir desta escuta orante da Palavra que se eleva nos mosteiros uma oração silenciosa, que se converte em testemunho para todos que são acolhidos como se fossem o próprio Cristo nestes lugares de paz.” (Bento XVI)
Na «Leccio Divina» Deus toma directamente a palavra. Não é o leitor quem lê coisas sobre Deus. É Deus quem toma a iniciativa e intervém na pessoa. Na «Leccio Divina» Deus fala e dirige-se a alguém individualmente. A única coisa que o leitor pode fazer é prestar-se o melhor possível à acção dessa Palavra. Na «Leccio Divina» mais que leitor é-se ouvinte. Escuta-se O que vem golpear os nossos ouvidos, sobretudo os ouvidos do coração (cf. LOUF, André, “El camino cisterciense - En la escuela del amor”, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2005, pg. 85).
Portanto, os monges, dedicamos, em cada jornada monástica, um tempo abundante e conveniente a esta santa e fecunda leitura: “Se alguém me ama, guardará a minha palavra, meu Pai o amará, viremos a ele, e faremos nele a nossa morada” (Jo 14.23).
As Mongas Concepcionistas, gostam e precisam de se sobrealimentar com os textos inspirados, pois, estes ajudam-nas a manter-se firmes e fiéis no seu posto, “o coração da Igreja”, enquanto, no seu coração, vai crescendo, ocupando espaço e tomando conta daquilo que Lhe pertence: o Três vezes Santo (cf. Ap 4, 8), o Deus Santo, o Deus Forte, o Deus Imortal.

terça-feira, 12 de outubro de 2010

Vida Oculta
“…a vossa vida está escondida com Cristo em Deus.” (Cl 3, 3)
O desejo e a necessidade de Deus, de viver só para Ele e de nada Lhe antepor, leva o Monge refugiar-se no Deserto, para, que liberto de todos os impedimentos, se dedicar única e exclusivamente ao “serviço” e à “procura” de Deus. O chamamento a esta forma de vida, traz em si o desejo e a necessidade de passar despercebidos aos olhos do mundo, traz em si a necessidade de ocultamento, para viver discreta, gozosa e exclusivamente na presença de Deus, ao jeito da Sagrada Família, durante os longos, silenciosos, laboriosos e fecundos os anos da “vida oculta” de Jesus em Nazaré.
O Monge que se sacrifica e que é fiel ao espírito da sua vocação, é aquele que, sabe permanecer “escondido”, que sabe permanecer “oculto”, para melhor e mais generosamente, sem qualquer tipo de estorvo, se poder abrir à graça de Deus, mergulhar no Seu Coração Misericordioso, só n’Ele viver, só para Ele viver e só d’Ele se alimentar.
Porque se nutre de eternidade, o Monge, à medida que se consome e gasta pela Sua paixão, Jesus Cristo e o zelo da Sua glória, transporta consigo toda a Humanidade que apresenta a Deus e como a lâmpada do Sacrário, há-de iluminar e conduzir o caminho dos demais para Cristo, por isso tem todo o sentido e deve ser desenvolvido, na vida do monge, o projecto de vida de São João Baptista: “Ele é que deve crescer, e eu diminuir” (Jo 3, 30). A verdadeira alegria da vida do Monge consiste em não ser nada para que Deus seja “Tudo”.

sexta-feira, 25 de junho de 2010

Viver recolhidas em Deus
Os lugares em que habitas devem ser a divindade do Altíssimo, a humanidade do meu Filho santíssimo e o segredo do teu interior. Na divindade hás-de viver como a pérola na sua concha e o peixe no mar, em cujos espaços intermináveis dilatarás os teus afectos e desejos. A humanidade santíssima será o muro que te defende e o seu peito o tálamo onde te reclinas e descansas debaixo da sombra das suas asas (Sl 17 [16], 8). O teu interior te dará pacifica alegria com o testemunho da consciência e ela te facilitará, se a conservas pura, o trato amigável e doce do teu Esposo. Para que a tudo isto te ajudes com o retiro corporal e sensível, gosto e quero que o guardes na tua tribuna ou cela e que só saias dela quando a força da obediência ou o exercício da caridade te compelirem a isso. E manifesto-te um segredo, há demónios destinados por Lúcifer, com ordem expressa sua, para que aguardem os religiosos e religiosas quando saiam fora do seu recolhimento, para investir logo e atacá-los com tentações que os derrubem. E estes não entram fácilmente nas celas, porque ali não há tanta ocasião de falar, ver e de usar mal os sentidos (...). Por isso atormenta-os o retiro e o recato que nele guardam os religiosos e aborrece-os, porque não conseguem vencê-los enquanto não os apanhem entre o perigo da conversação humana.
(Doutrina que deu a Rainha e Senhora do Céu
à venerável madre Maria de Jesus de Ágreda)

Venerável
Madre Maria de Jesus de Agreda oic
"Mistica Ciudad de Dios - Vida de Maria", Libro III - cap. 22, nº 280
Edição: MM. Concepcionistas de Agreda (Soria), Madrid, 1992, pg 460
(Tradução do Espanhol ao Português da responsabilidade do autor deste blog)

segunda-feira, 2 de novembro de 2009

"O que se deu em Maria, a Imaculada, quando toda a plenitude da divindade, que estava em Cristo, resplandeceu nela, acontece ainda agora numa alma que vive a virgindade. Na realidade, Jesus não vem mais ao mundo fisicamente mas vive espiritualmente em nós e traz o Pai consigo; exactamente como fala o Evangelho, num certo lugar, que não me lembro".
São Gregório de Nissa,
Tratado «De Virginitate, 2»
A referência evangélica de que São Gregório de Nissa fala, parece-me que seja: «Se alguém me tem amor, há-de guardar a minha palavra; e o meu Pai o amará, Nós viremos a ele e nele faremos a nossa morada» (Jo 14, 23).

segunda-feira, 17 de agosto de 2009

“MANTENEMOS VIVA LA LÁMPARA
QUE EL ESPÍRITU ENCENDIÓ
EN SANTA BEATRIZ”

Metidas ya en la preparación del V centenario de la aprobación de nuestra Regla, nos acercamos a la fiesta de Santa Beatriz para celebrarla, contemplarla y asumirla de una forma nueva, renovada y llena de ilusión. Lo hacemos por el don del Espíritu que ella recibió y que va pasando a la Orden de generación en generación, como antorcha llameante y viva.
Celebrar la fiesta de Santa Beatriz es contemplar a una mujer valiente y a la vez delicada, generosa y vestida de fe. Nos ha transmitido una forma singular y diáfana, de seguir a Cristo, de ser discípulas del único Maestro, de estar siempre en camino y sin “ciudad permanente”, sino mas bien anhelando la futura.
La figura de Beatriz es portadora de un espíritu y nos señala de forma permanente, la persona, la obra y la misión de María Inmaculada, la discípula por excelencia, la que nos va marcando el camino como Concepcionistas. Nuestro único oficio es seguir sus huellas desde Nazaret hasta Pentecostés pasando por el Calvario. Es un itinerario que nos ayuda a dejarnos configurar por el Espíritu con Jesucristo nuestro Redentor.
María es discípula orante. Con su contemplación nos devuelve la frescura del Paraíso, cuando el hombre y la mujer paseaban todas las tardes con Dios y disfrutaban de su presencia constante. Ella es como dicen los Santos Padres “la Omnipotencia suplicante”; ella es nuestro paradigma, nuestra referencia de vida. Con la Virgen Inmaculada estamos llamadas a confrontar nuestra vida de hermanas concepcionistas, pertenecientes a la Orden que Santa Beatriz soñó “para el servicio, la contemplación y la celebración del misterio de la Inmaculada Concepción” (cf. CC.GG nº 9)
Las hermanas Concepcionistas, orientadas hacia María Inmaculada y tal como nos pensó Beatriz, hemos de ser discípulas siempre en proceso, siempre aprendiendo y siempre acogiendo la Palabra para gestarla dentro en la vida de contemplación y así darla a luz al mundo en cada uno de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Es la forma de ir “ayudando a la construcción de la ciudad terrena” (Bula de Canonización).
En este tiempo de preparación al V centenario de la aprobación de la Regla, vamos a tener abundancia de ocasiones y materiales en torno a nuestros documentos para meternos de lleno, con gratuidad e ilusión, a profundizar en nuestro carisma. Ello nos ayudará a vivir una perspectiva dinámica y abierta a las realidades cambiantes que se nos presentan cada día y que “nos dan la oportunidad de dejarnos plasmar par la experiencia pascual” viviendo en “fidelidad creativa” (Cf. Vida Consagrada en el nº 70).
No desaprovechemos la oportunidad que se nos presenta en ésta efemérides. El P. General, en la carta que nos dirige este año con motivo de la fiesta de santa Beatriz, nos dice:”En este periodo que precede a tal evento, no podemos dejar escapar dicha ocasión, pues la considero un kairós que el Señor os ofrece para profundizar mucho más en el ideal carismático que hizo nacer a vuestra Orden, para honra de la Inmaculada Concepción”. (R.1)
Mis queridas hermanas, os felicito por este gran día de santa Beatriz que va precedido por el día de la Asunción de María, primicia de nuestra transformación, de la cual ya aquí y ahora empezamos a gustar de forma velada.
Felicidades a todas las que lleváis el nombre de Beatriz y de Asunción.
madre Maria de la Cruz Alonso Paniagua oic
Madre Presidenta